Hay múltiples combinaciones de prendas que se adecuan a diferentes tipos de climas, disciplinas, perfiles de la salida… E incluso a los gustos personales de cada uno. Así, se podría decir que no existe la combinación perfecta, pero sí hay indicadores que ayudan a encontrar a cada ciclista la más adecuada para cada ocasión.

Un tic habitual de muchos ciclistas es ponerse demasiada ropa cuando el frío aprieta. Esa solución funciona durante los primeros kilómetros, pero cuando los músculos se calientan y los latidos del corazón aumentan el cuerpo empieza a generar calor y a sudar. Así que es recomendable pasar un poco de frío en la salida para después poder disfrutar del resto de la jornada sin un calor excesivo.

Otro aspecto importante es el de las variaciones de temperatura, ya sea debido al horario, al desnivel o a cambios repentinos en el tiempo. En estos casos, la mejor estrategia es abrigarse por capas e ir eliminado prendas a medida que sube la temperatura. O, al revés, añadiendo cuando baja.

Éstas son algunas combinaciones posibles:

  • Armilla térmica + maillot de manga larga
  • Maillot de manga corta + manguitos extraíbles + armilla paravientos

 

 

 

Cuando hace más frío, las camisetas interiores son un buen recurso para ayudarnos a mantener el microclima interno del cuerpo estable. Veamos algunas combinaciones posibles en función de la temperatura:

  • Una camiseta interior “térmica” complementa muy bien con una chaqueta de invierno. 
  • Una camiseta interior “fina”, de polipropileno por ejemplo, complementa muy bien con el maillot de manga larga. 
  • Una camiseta interior “muy fina” de rejilla complementa muy bien con el maillot de manga corta. 

Cada pieza está diseñada para realizar una función concreta: retener el calor, transpirar o proteger del viento. Por ello hay algunas combinaciones que, a priori, no son las mejores. Por ejemplo, una chaqueta de invierno no combina bien ni con un maillot ni con una armilla para-viento, ya que la propia chaqueta ya realiza esta función.

En general, la utilización de la armilla y de la chaqueta paravientos es muy práctica ya que:

1) Protege del frío matinal en climas suaves.

2) Realizado el esfuerzo de una gran subida, sudado, te protege del viento frontal. Además, ambos productos se pueden guardar “en un puño” dentro del bolsillo del maillot. 

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el perfil y la disciplina de la salida. No es lo mismo hacer 100 Km en carretera que 40 Km por montaña, subiendo y bajando continuamente. En este segundo caso, el esfuerzo es más explosivo por lo que el cuerpo genera más calor y conviene abrigarse menos para no sudar más de la cuenta. Existen opciones pensadas para estas circunstancias, como la chaqueta mixta que transpira más por la espalda.

En cualquier caso, lo más importante es buscar siempre el equilibrio entre comodidad y protección para disfrutar al máximo de cada salida con tu equipo.